Pequeña introducción sobre la historia de la asociación

Las raíces de la organización “les petits frères des Pauvres” provienen de Francia. Fue fundada en París en 1946 por Armand Marquiset y rápidamente se extendió tanto en el país de origen como en el extranjero. El objetivo era y sigue siendo ayudar a los ancianos pobres y aislados, no sólo brindándoles ayuda material en las situaciones difíciles, sino también ofreciéndoles amistad y afecto.
Casi simultáneamente con la aparición de algunas oficinas en París, Lille, Nantes, Lyon, Marsella y Toulouse (Francia) se fundaron oficinas en Casablanca (Marruecos), Boston, Chicago (1959) y Montreal -Canadá (1962). En 1972 se fundan nuevas oficinas en Minneapolis / St Paul y seguidamente Boston en 1979. En 1980 sigue la ciudad de Dublín (Irlanda) y en 1981, Acapulco (México). En Barcelona (España) finalmente se fundó "Amics de la Gent Gran " en 1987.
Estas diversas organizaciones independientes consideradas de utilidad pública y sin fines de lucro forman parte, desde 1981, de la Federación Internacional de "Petits Frères de pauvre" y como tal, posee el “Consulting Status II” de las Naciones Unidas. La Federación tiene su sede en Rolle (Cantón de Vaud) en Suiza.
Después de cuatro décadas y media de la fundación de “petits frères”, fue finalmente fundada en Alemania una rama especial: la Asociación "Freunde alter Menschen e.V.", que desde 1991 tiene su sede en Berlín y es sufragada por el compromiso de sus voluntarios y voluntarias. La conexión con el Asociación en Francia y la Federación Internacional es muy estrecha.
Les petits frères des Pauvres (literalmente traducido: los Hermanitos de los pobres) tienen desde el principio el objetivo de apoyar a los pobres y en especial a los ancianos y brindarles afecto y amistad. La filosofía de vida y principios del fundador son sobre todo la amistad, la lealtad, el respeto de la singularidad de cada ser humano. La frase "Flores antes que pan" determina los valores de la asociación hasta el día de hoy.
Después de poco más de una década de pausa ha habido recientemente nuevas fundaciones a nivel internacional: En el año 2003 fue fundada la "Mali Bracia Ubogich" en Varsovia, Polonia; en el 2004 siguen las ciudades de Poznan y Lublin. Por la misma época, España se funda otra casa en Madrid, que recibe el nombre de "Amigos de los Mayores".
¿Por qué en Berlín?
El eje Francia-Alemania es no sólo en sentido político sino también en sentido económico importante para el desarrollo de Europa. Esta cercanía ha hecho que “les petits frères des Pauvres” hallan mirado en dirección a sus vecinos del este.

Esta foto muestra al primer presidente Stephan Tietz (en el centro),
a la ex-senadora de asuntos sociales Stahmer (izquierda)
y a Marie Villez presidenta de“les petits frères des Pauvres«
de Francia (derecha) en la fiesta oficial de inauguración
de la asociación en 1992.
Alemania es un país “rico”, pero produce, a pesar de su fortaleza económica, un gran número de grupos de desfavorecidos que incluyen cada vez más los ciudadanos mayores. Partiendo de la pirámide negativa de la población, el creciente número de los desempleados de larga duración mayores de 50 años, hasta las tradicionalmente desfavorecidas mujeres solteras en edad de jubilación. Además de estas áreas problemáticas existe una creciente soledad y aislamiento de toda la sociedad, especialmente pronunciada en personas socialmente desfavorecidas como las personas mayores.
Todo esto fue motivo suficiente para que la asociación empezara con una acción específica, trabajando esencialmente con colaboradores voluntarios, financiación privada y realizando una prestación de servicios (no en el sentido clásico de la palabra) a los ancianos alemanes.
La decisión de empezar en Berlín se debe a que Berlín tiene un mérito simbólico para Alemania, incluso para otros países. Berlín tiene mucho en común con otras metrópolis europeas a causa de su gran número de problemas. La problemática social y los conflictos existentes en Berlín tienen un eco especialmente fuerte que no pasa generalmente desapercibido por la sociedad.
Así pues, muy a menudo, Berlín representa para Alemania el papel de un sismógrafo que señala las futuras situaciones difíciles. La problemática social que atañe a los ancianos ocupa el primer lugar en cuanto a la estadística se refiere y es ahí, donde se trabajan las nuevas ideas y conceptos y donde se necesita muchísimo compromiso.