El Voluntariado
Hoy en día el voluntariado social, es decir, el compromiso cívico, tiene un significado especial:
La motivación y el espíritu que empujaban a un compromiso no tiene ahora nada que ver si lo comparamos con siglos precedentes (marcados por el dominio de la Iglesia en este terreno). En aquella época, la labor de voluntariado se centraba en seguir las directrices de personas de la Iglesia y de sus instituciones, sin tomar decisiones por sí mismos. “Freunde alter Menschen”, insisten en lo contrario, en la importancia de la implicación que debe llevar al compromiso, al espíritu de equipo, tanto de los voluntarios como de los trabajadores.

Nuestra filosofía de ayuda y trabajo social:
Lejos de instituciones rígidas con pleno dominio de los empleados, se busca más bien un trabajo social llevado a cabo por voluntarios comprometidos bajo responsabilidad propia. El objetivo es trabajar en equipo y tomar decisiones. Por consecuente nuestras reuniones de junta son, ya desde hace algún tiempo, abiertas a todos los miembros de la asociación. La resonancia de esto fue y es muy positiva. La posibilidad de ser escuchado estimula de manera notable la motivación de los voluntarios. De acuerdo a nuestro entendimiento, el intercambio de experiencias, la supervisión, el reconocimiento, el respeto, la formación, etc., son requisitos generales para cualquier voluntario. Teniendo en cuenta la interacción del trabajo, el voluntario se vuelve esencial para el complemento entre asistencia caritativa y el sector de servicio. Este trabajo prevé, en particular, los componentes humanos más desatendidos y promueve una vida digna.
Los voluntarios juegan un papel muy importante en el trabajo de “Freunde alter Menschen”:
- Freunde alter Menschen lleva a cabo casi todo tipo de funciones desde el ámbito de la asistencia social hasta la administración y gestión de negocios. Los trabajadores de la asociación trabajan directamente con los voluntarios en la tarea fundamental de la misma.
- Para nosotros el ahorro de costes no toma lugar, como se puede observar por desgracia en muchos otros lugares, en la ayuda en sí, en la base, es decir, en nuestro compromiso social, sino en el área de administración u otros propósitos no inmediatos a las funciones de ayuda de la asociación. Entendemos esto como un modelo pionero de participación social en tiempos de degradación social.
Formas del Voluntariado
La integración de un nuevo voluntario se desarrolla por lo general de la siguiente forma:
En la primera entrevista se tiene por objetivo determinar cual es la motivación del voluntario y presentar tanto el trabajo, como también la filosofía de la asociación. Seguidamente viene un periodo de reflexión, donde se comprueba si el deseo del futuro voluntario, en el mejor de los casos, realmente es una intención firme. Es en esta fase donde el voluntario decide, si la asociación realmente es la adecuada posibilidad para su compromiso social, de acuerdo a sus necesidades y deseos. Si este no es el caso, se ofrecerá una ayuda de orientación para que el interesado encuentre una forma de integrarse que corresponda a su personalidad. Pero si el interés es recíproco, un segundo encuentro tiene lugar. Es en este momento donde la integración comienza verdaderamente. El nuevo voluntario es integrado en un pequeño equipo de voluntarios ya activos y debuta haciendo visitas a un anciano.


Esta fase de integración será acompañada a través de reuniones de grupo con la participación de voluntarios con experiencia y experimentado personal de apoyo. Es aquí donde las posibles dificultades que hayan surgido con los ancianos pueden ser solventados. También se ofrecen cursos de formación concernientes por ejemplo a cómo escuchar a los ancianos, la movilidad, la enfermedad, la muerte, etc. Al mismo tiempo el nuevo voluntario puede aprovechar para conocer otros voluntarios y conocer mejor la estructura de la asociación. La participación en estos grupos de conversación es una condición muy importante, ya que el voluntario debe conocer y participar en el trabajo de la asociación en su integridad.
Además del trabajo realizado con los ancianos, existe también la posibilidad de participar en los grupos de trabajo en las relaciones públicas, la preparación de las vacaciones, la coordinación del trabajo en equipo, etc. Después de este periodo de integración de unos tres meses, un tercer encuentro tiene lugar en el cual los puntos se ponen sobre las «íes». Es a partir de este momento cuando el nuevo voluntario es un miembro de hecho de la asociación y puede representarla en el exterior. Los criterios de admisión son entre otros un cierto equilibrio, nada de altruismo exagerado, responsabilidad, fidelidad, consciencia de sus responsabilidades y capacidad de trabajo en equipo.
Voluntarios «a tiempo parcial»
Es igualmente posible el convertirse en un voluntario «a tiempo parcial», lo cual significa que una persona puede integrarse en la asociación, pero dando un poco menos de tiempo que los otros. Un ejemplo podría ser el de un voluntario que sólo puede participar durante dos horas al mes; su trabajo podría por ejemplo ser el transportar un anciano a una excursión en particular.